Reus-Castellvell del Camp (TV-7048),
a 2,9 km. Su nombre proviene de Castri Veteri. El pueblo
tiene como atractivo la ermita de Santa Anna. Una cantera
en la parte este de la colina permite identificar la ermita
desde lejos, construída en el SIGLO XV por iniciativa
pública
reusense. Fue destruida en parte por la Guerra de la Independencia
y fortificada en la primera Guerra Civil Dinástica.
En el año 1852 fue totalmente restaurada. Por la
vista que ofrece sobre el Camp vale la pena la subida a
pie por la parte posterior. De aquí sale un camino,
practicable en coche, para ir al Salt, un gran riscal de
piedra en el cual salta agua ocasionalmente.
Por el camino del cementerio pasa el GR-7-2
hacia Prades.
Las urbanizaciones
En las cercanías de Reus y en todos los pueblos del Baix
Camp en general, las urbanizaciones han ido ocupando terreno
antes agrícola, con casas tanto de primera como de segunda
residencia. Hay numerosos ejemplos en esta ruta, con la
paradoja de tener casi
más habitantes que el mismo núcleo. Algunas tienen
un encanto especial, como la de Masies Catalanes, en la
zona
del Albiol.
Almoster (TV-7048), a 2,6 km. En
la parte superior del pueblo finalizan las montañas
de Prades, divisándose el Puig d’en Cama.
Esta situación da lugar a barrancos entre cotas
elevadas. La urbanización del Picarany es una atalaya
muy poblada todo el año.
La Selva del Camp (TV-7048), a
3,3 km, conserva parte del recinto amurallado. Hay hallazgos
arqueológicos romanos y construcciones recomendables
para la vista. La iglesia de Sant Andreu ejemplo del renacimiento
catalán, fue edificada en el SIGLO XVII, en una
parte que ocupaba el castillo del SIGLO XII. El convento
de Sant Rafael lo habitaron a partir de 1696 los carmelitas
y, posteriormente, diversas órdenes religiosas.
En otras épocas sirvió como almacén
o fortín. Por la parte dels Arcs sale el camino
en dirección a la ermita de Sant Pere del Puig,
a 4,7 km, recorrido fácil en coche, excepto en los últimos
tramos. El sitio es encantador en días claros por
la magnífica vista. El edificio está construido
sobre ruinas romanas y es de poco interés.
Por la C-14 y a 2,4 km, encontramos la
encrucijada de l’Albiol (TV-7046) a 11,7 km. Siguiendo
a 2,3 km hay una de las entradas a la urbanización
de Masies Catalanes, donde visitamos Villa Urrútia,
conjunto modernista y muestra de las casas señoriales.
Subiendo, a 4,9 km a la derecha en unos peñales,
está la fuente del Colomer a pie de carretera. Después
de frondosos pinares, en parte quemados, encontramos l’Albiol,
con restos de un castillo sarraceno, la iglesia de Sant
Miquel y el lugar de Bonretorn a la izquierda del barranco
de las Voltes. Como otros sitios elevados es un entorno
tranquilo que ofrece una buena vista.
Volviendo a la C-14 y a 1,5 km está la
desviación (TV-7223) hacia la ermita de Santa Maria
de Paretdelgada, a 2,1 km. Si vamos hacia la derecha está la
Creu Blanca, del año 1604, cruces abundantes en
el municipio de la Selva, como la Creu Coberta en la parte
este del pueblo. La ermita, del SIGLO XII, está situada
encima de una villa romana. En su interior admiramos un
artesón, réplica del de 1313. En el exterior,
un aroma del que fue un conjunto con aspiraciones monásticas.
En la actualidad un restaurante ofrece comidas caseras.
Volvemos a Reus (C-14), a 9,3 km.