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Reus-Riudecols (N-420)
a 10,3 km de Reus.
A 2 km de Reus, en
un desvío a la derecha, se ubica el Instituto
Pere Mata, de estilo modernista, obra de Lluís
Domènech i Montaner (1897). Podéis concertar
visita a través del Patronato de Turismo de
Reus.
A 10,3 km está Riudecols,
con sus pedanias de Les Voltes y Les Irles. La carretera
se encarama primero hacia el collado Negre y, luego,
ya en llano, y con muchas curvas (la antigua carretera),
hacia el collado de la Teixeta. Aunque no pertenece
al Baix Camp, vale la pena seguir hasta Pradell (N-420),
a 5,2 km, para ver la Mola de Colldejou.
Volviendo al collado,
el panorama permite ver el Priorat y el Montsant a
la izquierda, y el pueblo de Porrera al fondo. La ruta
sigue por la carretera T-313 en dirección a Duesaigües,
población con monumentales puentes de tren.
Por la T-343, a 2,5
km, llegamos a L’Argentera,
antiguo núcleo romano a causa de las minas de
galena. Es muy reconfortante visitar las calles rehabilitadas
con gran exquisitez. De aquí sale una carretera
en dirección al Castell d’Escornalbou,
que no cogeremos para volver a Duesaigües.
La carretera (T-313) llega a Riudecanyes con
5 km que bordean su pantano, embalse que, junto con el
Siurana, es la fuente de suministro de agua de buena
parte del Baix Camp. Está señalizado desde
dentro del pueblo el acceso al castillo de Sant Miquel
d’Escornalbou (TP-3211), a 5,1 km. Es un conjunto
de edificaciones de castillo y convento de época
romana con vestigios de posteriores civilizaciones. Eduard
Toda lo restauró de manera muy personal en 1934.
Volviendo a Riudecanyes siguiendo la
T-313 hacia un cruce, llegamos a Botarell,
con una iglesia del SIGLO XVII que tiene unas gárgolas
en medio como único detalle.
De vuelta, Montbrió del
Camp es una villa con unos cuantos templetes
y un antiguo portal y corredor de la muralla. En la
parte norte encontramos el Santuario de Sant Antoni
del SIGLO XVIII. En el exterior de la población
está el Hotel Termes de Montbrió, con
unas instalaciones basadas en aguas termales y construcciones
del SIGLO XX de gran belleza, como los jardines y los
detalles de mosaico que imitan el Park Güell de
Barcelona.
Riudoms es el último pueblo
del recorrido. La iglesia es de 1509 y guarda los restos
del beato Bonaventura Gran.
En la misma plaza hay arcadas renacentistas del SIGLO XVI. También
está la ermita de Sant Antoni con retablo churrigueresco.
Es la única población del Baix Camp que dispone de
unas cavas.
Por la T-313 volvemos a Reus.
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