La comarca del Baix
Camp
Una comarca es una demarcación administrativa natural que surgió de
la ponencia para el estudio de la División Territorial de Cataluña;
creada en 1931 y con Pau Vila y Josep Iglésies como inspiradores, la
aprobó la Generalitat de Cataluña en 1936. Se basa en las relaciones
de vecindad, las condiciones naturales y la persistencia de demarcaciones históricas.
La característica esencial es que esté al alcance de los habitantes;
según Valentí Almirall, “la comarca se ve y se toca”.
Este territorio y sus cercanías tienen una capital que satisface las
necesidades de mercado y cubre, según cada caso, y unos determinados
servicios. Cataluña esta estructurada en 41 comarcas. El Baix Camp está situada
al sur, tiene una superficie de 695,3 km2, y una población alrededor
de 150.000 habitantes repartidos en 28 municipios y con centro comarcal en
Reus.
El Baix Camp es una tierra de contrastes. La llanura la ocupan los cultivos
de avellana (DO Avellana de Reus), de almendra, de olivares (aceite DOP
Siurana) y de algarrobos en mayor parte; el vino es DO Tarragona. También
es apreciado el vino moscatel que se elabora en Montbrió del Camp.
Las montañas de Prades al norte con una sierra prelitoral en el medio,
delimitan unos terrenos de pinos y encinas con cultivos como la patata de Prades,
con DO de Calidad. El visitante encuentra, por la proximidad de las montañas,
barrancos con cañas y caminos de vegetación típicamente
mediterráneos: agaves, chumberas, granadas..., al lado de fuentes y
alrededor de poblaciones con campanarios, todos de formas distintas. Dispersados
por los términos, casas y casitas con la típica palmera y sombras
de higueras, moreras y acacias, o cobertizos de parra de moscatel. Cerca de
los pueblos, cementerios con hileras de cipreses, señal de bienvenida.
Más allá encontramos urbanizaciones para una vida mas tranquila
y mas cercana a la naturaleza. Restaurantes y hostales satisfacen al viajero
en su talante. En la costa, las playas de arena dorada, largas o pequeñas
calas, son el reclamo de turistas de todo el mundo. Los pueblos costeros ofrecen
la mejor selección gastronómica de pescado y marisco que pescan
los pescadores de la zona. Restaurantes, hoteles, discotecas y bares se amontonan
donde antes estaban los tranquilos pueblos marineros.
Sean bienvenidos a la comarca
del Baix Camp. Les sorprenderán las rutas turísticas
de los vientos, elemento característico en todas las épocas
del año, y gozarán de unas tierras de contrastes:
la montaña, el campo y el mar.
DEL VERDE AL AZUL.
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